Archivos de la categoría Cooperación

Centroamérica: la trata de este otro lado del mundo

Con tan sólo 15 años de edad dejó su lugar de origen en 2014, una comunidad del departamento de Quiché al occidente de Guatemala, con la ilusión de trabajar en la ciudad capital para ayudar a su familia. La adolescente llegó a una casa en la que fue obligada a trabajar cerca de 20 horas diarias, atendiendo una tienda y haciendo la limpieza del hogar de sus patrones. Cuando fue rescatada recientemente por la Fiscalía contra la Trata de Personas del Ministerio Público (MP), se encontraba desnutrida, presentaba golpes y sus manos morenas estaban blancas de tanto lavar con cloro la ropa ajena. El sueño de mandar dinero a sus familiares se truncó cuando fue engañada, aislada y esclavizada.

La cooperación al desarrollo española en tiempos de incertidumbre

El Estado español vive un momento prolongado de incertidumbre e inestabilidad social, política y económica, que hoy se manifiesta en las extraordinarias dificultades para formar un Gobierno, y la continuidad de un Gobierno en funciones desde finales del año pasado. El actual mapa político viene determinado por el fin del bipartidismo y de las mayorías absolutas, y la nueva correlación de fuerzas con la entrada de nuevos actores en la escena parlamentaria, lo que hace más complejo el consenso.
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PUEBLOS 71 – CUARTO TRIMESTRE DE 2016

La Economía Social y Solidaria (ESS) es una economía de personas. Y se hace de, desde, por y para las personas. Esta afirmación que a priori puede parecernos un epíteto, tiene sin embargo hoy más sentido que nunca en este sistema hiperfinanciarizado, donde todo son índices y dividendos que no “olemos”, donde las páginas salmón son códigos cifrados de difícil comprensión y las cuestiones económicas asuntos de expertos, por más que sus decisiones nos afecten en lo más profundo de nuestras vidas.

Berta no murió, se multiplicó…

“Fui a las comunidades lenca para dar un curso sobre energías renovables, organizado por el COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), y Berta me ofreció su casa”, relataba Gustavo Castro. “Estuvimos hablando en el porche de su casita hasta tarde; y finalmente nos retiramos a dormir. Estaba trabajando con el ordenador, en mi cama, cuando se oyó un fuerte golpe. Habían tirado la puerta de la cocina. Al momento se abrió bruscamente la puerta de mi habitación y me vi encañonado, mientras oí a Berta enfrentar a sus agresores; varios disparos y cuando quien me apuntaba a la frente hizo el gesto definitivo de disparar, me encogí instintivamente y me tiré al suelo. El disparo me atravesó la oreja y la mano con la que me tapaba la cara. Me dieron por muerto y salieron huyendo”. Gustavo Castro es un buen amigo de Chiapas, dirigente muy conocido y reconocido del MAPDER, que lucha contra las grandes presas en México. Habían pasado varias semanas, pero aún se estremecía al contarlo, allá en la embajada mexicana en Tegucigalpa, donde la embajadora, Dª Dolores Jiménez, le protegió durante más de un mes, salvándole sin duda la vida.