Archivos de la categoría Economía

El papel de los medios alternativos en la lucha por la justicia climática

En el proceso de toma de conciencia colectiva acerca de los desafíos del cambio climático hacemos frente a un gran obstáculo: ¿cuál es la articulación adecuada entre la escala global y la local (e incluso individual) para hablar de estos problemas y de sus soluciones? El enfoque de los medios llamados 'mainstream', muy convergente y consensual para promover “buenas prácticas”, se opone al enfoque de los medios alternativos y ciudadanos, que intentan repolitizar el tema. En este artículo ofrecemos, a través del caso de Francia, algunos elementos para la reflexión.

Pueblos 73 – Segundo trimestre de 2017

El cambio climático es uno de los problemas más importantes a los que seguramente tendrá que hacer frente la humanidad en las próximas décadas. Para afrontar este desafío, de consecuencias globales y que afectará de un modo u otro a todas las regiones, el sistema propone teñirse de verde y continuar hablando de crecimiento, negando todas las evidencias. En el dossier central de este nuevo número de 'Pueblos', coordinado con Ecologistas en Acción, abordamos cuál es la respuesta más generalizada que se está dando a esta cuestión, cuáles son las indicaciones que da la ciencia, qué efectos son ya visibles en el continente africano y qué posibilidades tienen los medios alternativos para luchar por la justicia climática.

Iosu Balmaseda, portavoz de las huelguistas de hambre por la RGI: “El Gobierno estaba sordo por no escuchar esta reivindicación y ciego por no ser capaz de ver la realidad”

Que la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) sea un derecho no ha impedido que el Gobierno Vasco haya recortado desde el año 2012 su cuantía, endurecido sus requisitos e incumplido sistemáticamente las leyes que regulan su acceso. Ante esta situación, ocho activistas de diferentes colectivos sociales[1] iniciaron el pasado 24 de marzo una huelga de hambre indefinida en una carpa situada en la Plaza de las Mujeres 25N de Bilbao. Para este sábado 1 de abril se ha convocado una manifestación en la ciudad en defensa de los derechos sociales que partirá a las 17:30 de Sagrado Corazón. Hablamos con Iosu Balmaseda, uno de los portavoces de las personas en huelga de hambre.

Tierra y reforma agraria: Propuestas desde el Sindicato de Obreros del Campo- Sindicato Andaluz de Trabajadores y Trabajadoras

Andalucía ha sufrido históricamente una injusta distribución de la tierra derivada del modo en que se configuró la Andalucía moderna. La ocupación y la guerra de conquista, así como el reparto de tierras por derecho de conquista dieron lugar a un modo desigual de propiedad que conocemos como latifundismo y que se da fundamentalmente en la zona del valle del Guadalquivir. Desde las primeras décadas del siglo XIX, las reformas liberales y especialmente tras las desamortizaciones (procesos de privatización de tierras sobre todo comunales y propiedades eclesiásticas) las primeras manifestaciones del malestar rural por la penetración del capitalismo agrario en el campo tuvieron que ver con la expropiación de tierras comunales y con la privatización de tierras que hasta entonces eran propiedad de los ayuntamientos. Durante todo el siglo XIX y hasta el primer tercio del XX Andalucía vivió una serie de episodios de movilización social, especialmente tras la revolución gloriosa (1868-1874) y durante el trienio bolchevique (1917-1920), en los cuales el eje fundamental de la movilización fue el reparto de la tierra, es decir la distribución del trabajo y de la riqueza. En ese sentido con la proclamación de la II República una de las cuestiones prioritarias para los Gobiernos fue una legislación en política agraria que modernizara la agricultura andaluza y española y que mejorara la desigual distribución de la tierra.

El desafío en la interpretación e implementación de las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y el bosque en América Latina

Desde el 2009, los movimientos para la soberanía alimentaria han logrado tener una influencia notable sobre la política internacional gracias a que han ampliado su participación en los espacios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En particular, las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de tierras, pesca y bosques[1] o “Directrices de Tenencia” (DT) forman un acuerdo histórico a nivel internacional sobre cómo se deben gestionar los derechos de tenencia y acceso a la tierra, la pesca y los bosques. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) las DT tienen el propósito de ofrecer un esquema y buenas prácticas que puedan ser empleadas por los Estados en sus procesos legislativos y en la definición de sus formas de administración[2].