Solidaridad con Nicaragua. ¡Alto a la violación de Derechos Humanos!

Hoy, 19 de Julio, debería conmemorar el 39 Aniversario de la Revolución Sandinista, pero me siento triste y cabreado. Echo la vista atrás y pienso en las miles de personas que fuimos a Nicaragua a luchar, codo con codo, con su hermoso pueblo para ayudar a transformar ese país después de la barbarie somocista. Nos unía la alegría en la Campaña de Alfabetización, los sueños en la Reforma Agraria, cantábamos las canciones de los hermanos Mejía Godoy y la Misa Campesina y recitábamos las poesías de Ernesto Cardenal. Nos sentíamos parte del Cambio y no nos amedrentaba ni el esfuerzo, ni la “contra” ni los “gringos”. Y hoy, cuando veo las flagrantes violaciones a los Derechos Humanos, el llanto de los familiares de las más de 300 personas muertas y las atrocidades que están pasando, me cuesta creerlo.

Los olivos que daban vida en la montaña de Abu Ghnaim

La montaña de Abu Ghnaim está en Belén, en Palestina. Los propietarios de este terreno, de unos 2.580 dunums (unas 258 hectáreas), son de Belén, de Beit Sahour y de los pueblos de Um Tuba y Sur Baher. Fue ocupado por Israel después de 1967 bajo el paraguas de la Línea Verde y los Esquemas de Planificación Urbana para restringir la construcción palestina en Jerusalén Este e impedir la expansión de las comunidades palestinas de alrededor. Israel construyó un asentamiento en Abu Ghnaim llamado “Har Homa”. Levantó más 6.500 viviendas y carreteras, escuelas, tiendas, hotel y zona industrial con el fin de acoger entre treinta y cuarenta mil colonas y colonos judíos.[1]

El derecho inalienable al retorno de la población palestina

Durante seis semanas, del 30 de marzo al 15 de mayo, el pueblo palestino participó en la Gran Marcha del Retorno. Esta acción pacífica, que forma parte de una movilización masiva de la sociedad palestina en su conjunto sin ningún liderazgo político concreto, culminó el 15 de mayo, fecha en la que el pueblo palestino conmemora la Nakba (en árabe ‘Catástrofe’), la expulsión masiva sufrida de su tierra originaria entre los años 1947-1949, de lo que posteriormente desde 1948 se ha denominado el Estado de Israel.

La consulta popular en proyectos extractivos en Colombia: una herramienta de lucha contra la corrupción

En la última década, Colombia ha vivido un crecimiento exponencial de los proyectos mineros auspiciado por las diferentes administraciones, que han tratado de convertir el sector en el revulsivo económico del país. El anterior ejecutivo suscribió tratados de libre comercio y desarrolló una legislación permisiva para la concesión de títulos mineros buscando, junto a la implementación de políticas que conllevaban exenciones tributarias a multinacionales y una mayor flexibilidad laboral, captar la inversión extranjera.

España vuelve a la mina

En los últimos años se ha producido un resurgimiento de la minería escenificado en grandes proyectos de extracción a cielo abierto y en un sinfín de solicitudes de investigación. Una ley que data de 1973 y una Unión Europea con millones de euros destinados al sector son el soporte de una realidad que cada vez tiene más contestación ciudadana.

Palestina: del Apartheid a la resistencia del BDS

Pocos lugares del mundo concitan tanta atención como Palestina. Un territorio pequeño que a lo largo de la historia ha sido escenario de importantes empresas de conquista y del surgimiento de religiones masivas como el judaísmo, el cristianismo y el islam. Todo ello, sin embargo, en un proceso de enorme intercambio, porque Palestina nunca fue el centro de un imperio, ni el lugar exclusivo de un determinado pueblo, sino un punto de contacto intercontinental en el que el flujo migratorio fue la constante. Lejos de cualquier reivindicación étnica, la población palestina es precisamente la enunciación, en términos políticos, de una identidad que asume una historia de mezcla.